Sentimos que nuestra vocación se orienta hacia seguir el ejemplo de nuestro fundador Don Bosco, quien vio con claridad que su misión estaba dirigida especialmente a los jóvenes. Estos, en el momento crucial de su vida, se enfrentan a decisiones fundamentales que no solo determinarán su propio futuro, sino también el de la sociedad. Por eso, darles prioridad en nuestro servicio y dedicación es esencial: ellos son los que forjarán el mañana y debemos acompañarlos en este proceso de elección y crecimiento.